Aefe, esta es mi verdad...


Mi amor, mi sol, mi luna, mis estrellas, mi universo... desde que te conocí quise saber más de ti. Deseé cada momento pasar un rato contigo, charlando, contándonos cosas... Adoro todo aquel camino que hemos recorrido, que cada vez me une más a ti... y que cada vez deseo más seguir con él...

A través de nuestra vida juntos han ocurrido tantas cosas... satisfacciones, hechos inolvidables... que hacen mínimos los obstáculos que de la mano debemos saltar y eliminar esos trozos rotos creando nuevos...

Te amo por tantas cosas... por tu ser, por tratarme así, por amarme cada día... Por el calor de tus brazos que en cada momento me indica mi hogar y mi destino, y que me hace sentirme segura...

Te amo porque me diste la libertad de ser feliz... de ser feliz a tu lado...

Te amo porque me has hecho levantarme cuando mi corazón lloraba a punto de desvanecer... y me has dado en ese momento aquello que más necesitaba: unos brazos donde arroparme y una fuerza en mi misma que me da la seguridad que necesito para aprender a volar...

Te amo por la manera en que me miras, que me dice tantas cosas que ni siquiera necesito tus palabras para que me digan cuanto me quieres... Para que me digan cuanto me amas...

Sólo necesito un beso para ver el verdadero paraíso, no aquella mentira de la que los creyentes hablan, sino el de verdad... El paraíso en el que deseo permanecer hasta el final de mis días. Y es que no hay cosa más gratificante y linda en la difícil vida de los humanos que sentirse la mujer más amada de la Tierra.

Este sueño del que jamás quiero despertar. Este sueño que me hace ser feliz y que me hace olvidar cada jodido mal de mi vida...

Y es que decir te amo ya se me queda corto... necesito inventar esa palabra de la que te hablé que de verdad describa todo aquello que siento...

Te digo que te amo, pero ya lo sabes... quizás de tanto repetírtelo se desvirtúan mis palabras, pero no es eso lo que quiero, sino que quiero que sepas que cada vez que te lo digo es porque mi amor por ti ha aumentado, aumenta cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo...
Te amo, como dos palabras que forman una sonrisa en tus labios... una sonrisa como dos cielos llenos de colores reflejados en tus ojos, colores tan hermosos que ni el ojo humano podría haberlos inventado ni visto jamás... como dos palabras infinitas que no deben dejar de sentirse el resto de nuestros días...
Amarte en realidad es el mayor premio que podrían concederme, y desconozco si te merezco, no lo se... pero al menos lucho por merecerte cada milésima de segundo... Eres el bien más preciado, el mejor premio existente... es un regalo que cualquier persona debería recibir, pero que sólo tengo yo y que deseo que sólo sea mío...
Y es que hablar de ti es hablar de mi presente, de mi futuro y, porque no decirlo, de mi pasado, porque en el está impregnada mi soledad, mi desesperación, mi deseo incansable de encontrarte, de navegar contra éste océano bravío, contra ésta inmensidad que me separaba de ti...
Hablar de ti es fusionar mi realidad con mis sueños... desprenderme de mi mente y del mundo real conectándome a ti... Tengo tanto que decirte, hay tantos lindos momentos que recodar... son tantos sueños ocurridos en tan pocas palabras con las que puedo hablar de ellos... Deseo tantos momentos más... tantos sueños más que quedan por ocurrir...
En tu cama duermo y me estremezco al tocar tu piel... Dormir en tus brazos y despertar en ellos se me hace ya una necesaria costumbre... sentir tus caricias y envolverme en tus piernas y en tus brazos se me está haciendo un hábito, una terrible necesidad que no puedo evitar, que no puedo dejar de desear...
Cuando no puedo tenerte en mis sueños, a veces me parece encontrarte en ellos... necesito encontrarte en ellos para poder conciliar mi descanso... cuando te siento cerca llega siempre mi gran consuelo... me siento protegida y amada...
Gracias mi amor, porque eres para mí la vara de equilibrio que me permite caminar... Por ser venda y ungüento para los cortes y golpes de esta dura vida... por estar a mi lado cuando parece que todo desapareció... y así hacerme ver que sólo desaparece cuando yo lo quiero, y vuelve a aparecer si lo deseo...
Perdóname si en algún momento me equivoqué y culpa de ello te hice daño... soy humana, y, al igual que tú, débil e inútil a veces puedo ser... pero, con todos mis defectos y errores, yo jamás de fallaré...
Y he de pedirte una cosa, he de pedirte que me dejes amarte por siempre... que me dejes elevarme con tu cuerpo hacia el mismo cielo que hoy mi gloria es... que nunca me niegues la dicha de sentir tu piel y tu calor, y que junto a tu ser disfrute del mayor amor que aún emana de mi piel...
Permíteme estar a tu lado y tomar tus labios una vez más... No quiero sentir tu abandono pues no lo podré soportar... que tu sabes que te amo y siempre te he de amar... a ti, mi alma fugaz...
Pues esta es la historia del más hermoso amor; mujer sola y aventurera que necesitaba un fiel caballero en el que pensar en esas sus aventuras... un caballero que inundase su corazón en una aventura que jamás olvidará... aventura que siempre deseará... aventura que todos necesitan probar... aventura que nunca tendrá final...
Aefe, esta es mi verdad... 

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