Y es que es tan difícil
para mi decir las cosas que quiero a veces... Son tan profundas que
no sabes cómo expresarlas. Ojalá pudieras entrar en mi corazón, en
mi cabeza, en mi cuerpo... en mi... que seas mis ojos, mi sonrisa, mi
piel, mi cerebro, mis labios, mis manos, mi nariz, mi alma...; y así
sentirías lo que yo siento y podrías comprender a lo que me
refiero...
Mi corazón es un lugar
en el que sólo estamos tú y yo... Cerramos las puertas al mundo,
solos, tú y yo, para así poder darte, sin interrupciones, todo lo
que tengo dentro de mi, en mi corazón. Para darte cada sentimiento
que llevo dentro. Para buscar una palabra inventada que pueda
describir todo aquello que me haces sentir... No hay ninguna palabra
existente que pueda decir esto que quiero, así que... ¿por qué no
inventarla?.
Nunca supe lo especial
que podría ser mi vida. Nunca supe que tendría en mi mundo un sueño
que ni siquiera jamás podría soñar... Hasta que apareciste y creaste ese sueño; ese sueño lo hiciste realidad, y lo haces
de nuevo cada día de tu existencia...
Cuando te tengo cerca,
la vida huele diferente, el mar es diferente, los árboles son
diferentes, la calle es diferente... y es que todo esto lo consigues
con tu existencia, mi amor...
Hoy quiero que veas
pasar por tus lindos ojos cada lindo momento que hemos pasado juntos,
cada sonrisa, cada mirada, cada juego, cada sueño que tienes en mis
brazos... Quiero que veas, y, sobre todo, que sientas... Que sientas
aquello que siento yo. Que sientas mi calor cada día de tu vida. Que
sientas que todo esto es verdad y nada me invento. Que veas un
horizonte radiante donde el sol amanece y atardece con mis manos
entrelazadas en tu espalda, abrazándote, sintiéndote, amándote...
Hoy quiero que nos veas como dos felices abuelitos tatuados que se
quieren y se respetan como el primer día, que se hacen reír y
disfrutan como el primer día, que se abrazan sintiendo cada cosa que
sentimos ahora, que cada vez que abren los ojos cada mañana, al ver
a la persona que les ha acompañado toda la vida y que aman a su
lado, sonríen como dos tontos adolescentes alocados y enamorados,
como el primer día...
Nunca sabré buscar las
palabras... ¿por qué?... Son demasiado grandes... Siento tantas
cosas a la vez … Siento agradecimiento por cada cosa que haces por
mi, siento cariño por cada sonrisa que compartes conmigo, me siento
protegida por cada llama que enciendes para darme calor, siento que
sin ti me pierdo, siento que toda tu familia me abrió las puertas de
su casa y de su corazón como si fuese una más de ellos, siento
que... no puedo estar más feliz de lo que ahora me hayo... siento
que... que no quiero separarme de tu lado en toda mi vida, y es que,
cuando no te tengo cerca, no puedo dejar de pensar en ti, en tu
sonrisa, en tus caricias, en tu mirada, en tu calor... No puedo
hacerme a la idea de que no estés en mi vida. Yo te agradezco que
permanezcas en ella y que seas tan feliz a mi lado, porque, si tú lo
eres, yo también...
Ains mi amor... cuanto
le deseo a cada persona del mundo que alguna vez en su vida sientan
esto... les haría hacerse mejores personas, les haría sentirse como
nunca, les haría pensar más en lo que hacen, les haría más
amables, más comprensivos, más humanos... Les haría madurar como
un árbol repleto de frutos a cámara rápida...
Mi amor... yo era una
Julieta sangrando, y tú podías ver mi sangre... la limpiaste para
convertirte en mi Romeo... pero no como en la verdadera historia,
separados por el sufrimiento causado por las diferencias, sino juntos
por el amor causado por cada palabra que navegaba desde nuestro
corazón, por nuestros labios, hasta el corazón del otro. Por esas
palabras que en un tiempo insignificante formaron sentimientos tan
grandes e importantes, llenos de miedos, pero guiados por el corazón.
Y aquí estamos, después de tantos miedos, juntos, amándonos como
jamás ninguno de los dos pensamos... Y es que... creo que eres el
príncipe azul que toda princesa quiere que llegue a su castillo...
Mi príncipe azul que llegó y llamó a las puertas de mi castillo,
que fue capaz de derrotar a todo un ejército de guardianes, que fue
capaz de atravesar cada vieja puerta que intentaban mantenerse firmes
para sólo dejar entrar a la persona merecedora de ello... y tanto
que lo eres... fuiste capaz de abrir un sin fin de puertas y superar
un sin fin de obstáculo hasta llegar al los aposentos de la princesa
y adentrarte en lo más profundo... Allí te coronaste en rey
inmortal de mis sentimientos... ¿lo sabías?...
Ainss mi amor... cuantas
horas me pasaría escribiéndote... Es que estoy tan a gusto haciendo
esto... Nunca me había sentido así y es tan gratificante... Me
siento tan llena de vida, con tantas ganas de vivir... de reír, de
estudiar, de conseguir mis metas, de bailar, de pasarlo bien... todo
a tu lado, todo me los trasmites tú, y todo quiero trasmitírtelo...
Mi lindo rey, no dejes
de sonreír cada día, no dejes de sentirte bien cada momento, mi
dulce ángel, no dejes de amarme, por favor...
No hay comentarios:
Publicar un comentario